Un viaje al pasado por el Museo de la Imprenta y Artes Gráficas de El Puig

Un facsímil de Tirant lo Blanch formará parte de la exposición próximamente

Sara Carlos/ El Puig de Santa María  23.04.2022 | 12:23

Vídeo del Museo de la Imprenta y Artes Gráficas de El Puig. Sara Carlos

El 23 de abril es un día muy señalado para los amantes de la literatura, muchos de ellos están dispuestos a aumentar su lista de libros pendientes por leer, mientras otros optan por un plan diferente y deciden visitar el Museo de la Imprenta y Artes Gráficas de El Puig.

Esta joya está situada en el interior del Real Monasterio de Santa María de dicho municipio. Hasta el siglo XV, en estos edificios religiosos era donde los monjes copiaban manuscritos en el scriptorium hasta la aparición de la imprenta.

En él se alberga una muestra de la evolución de este invento desde los orígenes hasta la actualidad y constituye el museo dedicado a la imprenta más importante de España y el segundo de Europa, detrás solamente del Museo de Gutenberg de Maguncia (Alemania).

“Desde su inauguración, el Museo ha dinamizado el turismo de El Puig de Santa María dando a conocer datos tan relevantes como que València fue la cuna de la imprenta en España”, explica la historiadora del Arte y Mediadora Cultural del Museo, Beatriz Medina, y añade que otro hito importante ocurrió en 1474, cuando en el Cap i Casal se imprimió “el primer libro literario de nuestro país, Les trobes en lahors de la Verge María”, concretamente en el taller de Lambert Palmart ubicado en la calle Portal de la Valldigna, en el barrio del Carmen.

Además, la colección del Museo aumentará pronto con el facsímil de Tirant lo Blanch, de Joanot Martorell, publicado en 1490, que será oficialmente presentado el próximo 16 de octubre, Día de la Imprenta, según ha declarado Medina.

El Museo abrió sus puertas por primera vez en 1987 con titularidad privada y unas dimensiones menores, hasta 2008, cuando se inauguró como propiedad de la Generalitat Valenciana.

Las cifras recogidas desde que se convirtió en propiedad pública muestran que el número de visitas ha aumentado año tras año, con algunos ligeros descensos, hasta 2019, donde el período boyante que experimentó el Museo se detuvo con la llegada de la pandemia. Sin embargo, el primer trimestre de este año apunta resultados óptimos.

Tabla de las cifras registradas por el Museo. Beatriz Medina

Así, las personas que han recorrido este rincón literario han podido observar maravillas como la réplica de una prensa de madera similar a la que utilizaron Gutenberg y Jacob Vizlant en el XV.

“Durante varios siglos el sistema de impresión varía muy poco, de manera que la mecanización más avanzada no irrumpe hasta principios del XIX”, manifiesta Medina. Esto se puede observar en “máquinas del tipo boston, minerva, plana o linotipia”, así como en los moldes de tipografía con cajetines, por ejemplo.

Otra de las maravillas que encierra el Museo es el facsímil de Libro de los juegos de ajedrez, dados y tablas del rey Alfonso X el Sabio, donde se recogen las reglas de este juego. Para ello, el monarca constituyó un equipo de expertos formado por cristianos, musulmanes y judíos para acordar las normas del ajedrez, ya que antes de la publicación de este libro, cada uno jugaba de una forma.

“Es un ejemplar especial porque es un facsímil realizado en pergamino natural, algo muy exclusivo y que ya no se realiza casi en ningún sitio, lo que lo hace una copia exacta del original”, atestigua la Mediadora Cultural del Museo. Este volumen fue donado por los dueños de la empresa Scriptorum de Godella en 2015 y es el ejemplar número VI de 390.

La imprenta representó un gran avance no solo por la difusión que otorgó a la literatura, sino también por la transformación que supuso en la sociedad. De este modo, el Museo de la Imprenta y Artes Gráficas de El Puig de Santa María constituye una de las paradas obligatorias para todos aquellos a los que les fascina la literatura.

¿Qué opinas?